CAMINO LEBANIEGO

Esta variante del camino atraviesa una de las zonas más importantes en los orígenes del camino de Santiago. La Liébana fue a finales del siglo VIII uno de los enclaves culturales más paradigmáticos del reino de Asturias, cuna de Beato de Liébana, el monje al que se atribuye el himno "O Dei Verbum" en el que figura una de las primeras menciones al apóstol Santiago como patrón celestial de España. Este destacadísimo intelectual, que mantuvo estrechos contactos con los círculos culturales de la corte carolingia es, además, el autor de los famosos "Comentarios al Apocalipsis", una de las obras más influyentes de la Edad Media europea y su nombre bautizó a los famosos códices miniados o "Beatos" elaborados para acoger a esta creación literaria. A su vez, de la Liébana procedía el monje Sisnando, que será elevado por Alfonso III al obispado de Iria a finales del siglo IX, contribuyendo desde ese puesto a potenciar el culto jacobeo. Nos aventuramos, pues, en un paisaje histórico fundamental.

La ruta comienza en de San Vicente de La Barquera y a lo largo de algo más de 55 kilómetros atraviesa localidades de tanto interés patrimonial como Torres de Estrada, Cabanzón, Lafuente o Potes, villa declarada conjunto histórico y último paso antes de llegar al destino de este camino, que no es otro que el monasterio de Santo Toribio de Liébana.

El monasterio de Santo Toribio custodia la reliquia más grande del Lignum Crucis y el privilegio, concedido en el siglo XVI, de celebrar el Año Santo o Jubileo, honor que únicamente comparte con Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela y Caravaca de la Cruz. Éste se celebra cada vez que el día del santo coincide con domingo.

En el entorno del Monasterio, diseminadas por la ladera del monte, se levantan varias ermitas, como la de San Miguel, la de Santa Catalina o la de Cueva Santa, construcción semirrupestre de orígenes altomedievales y que fue, según cuenta la tradición, lugar de retiro de Santo Toribio.